Francisco de Herrera el Viejo – San Francisco en oración

Francisco de Herrera el Viejo – San Francisco en oración

Referencia: DE-174
Título de la Obra: San Francisco en oración
Autor: Francisco de Herrera el Viejo
Técnica /soporte: Pluma y aguada marrón sobre papel verjurado
Medidas: 20,4 X 15 cm
Filig./datos: Anotaciones en reverso con antiguas atribuciones a Zurbarán y a Francisco Rizzi
Época: Siglo XVII
Biografia:

Francisco Herrera, el Viejo (Sevilla; h.1590 – Madrid;  h.1656) pertenece a la Escuela de Pintura Española del Siglo XVII. Además del dibujo y la pintura barroca, también se dedicó al grabado.

En sus comienzos fué discípulo de Francisco Pacheco y realizó sus primeros trabajos como pintor a los 20 años. En su obra se aprecia la influencia de otros pintores como Juan de Roelas, Francisco de Zurbarán y Velázquez. Fue padre de otro gran pintor, grabador y arquitecto, Francisco de Herrera el Mozo.

Se considera, junto con Roelas, un pintor de transición desde el Manierismo hasta el Barroco. Así ambos fueron los introductores del Tenebrismo.  Pero el estilo de Herrera era vigoroso y dinámico, muy atrevido para el tono general. Tal vez fuera esto lo que mejor enlazó con el dramatismo intenso que rezumaba la obra de la corriente caravaggesca.

Más tarde se trasladó a Madrid donde conoció a Diego Velázquez. Posiblemente, según el historiador Antonio Palomino, Velázquez fuera discípulo de Herrera. Hacia 1620 realiza su Apoteosis de San Hermenegildo, que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Precisamente allí también se pueden contemplar nueve de los dieciocho óleos que componían el gran retablo de San Basilio. Una de las pinturas de dicho retablo “San Basilio dictando su doctrina” se encuentra en el Museo del Louvre,. Pero el resto se encuentran en paradero desconocido.

Otras obras del artista que se conservan en Sevilla son una Inmaculada fechada en 1614 en el Palacio Arzobispal de Sevilla, y otra en la fachada de la Catedral de Sevilla. Además también es autor del retablo de la Natividad del Convento de San José del Carmen (las Teresas).

En 1626, trabajó junto a Zurbarán para la Iglesia del Colegio de San Buenaventura, en Sevilla, donde pinta San Buenaventura recibe el hábito franciscano, que se conserva en el Museo del Prado. También la pintura Santa Catalina y la familia de San Buenaventura, en la Universidad Bob Jones de Grenville (Estados Unidos). Y una más, San Buenaventura Niño, presentado a San Francisco y la Comunión de San Buenaventura, de la colección Carvalho de Villandry o en el Museo del Louvre.

Además se pueden señalar un San Diego, una estampa representando a la Santísima Trinidad con los retratos del rey Felipe IV y su esposa. También realizó un retrato del Conde-Duque de Olivares y su esposa y Juicio Final, conservado en la parroquia de San Bernardo, en Sevilla.

Así, muchas de sus obras se encuentran en el Museo del Prado, el Museo Lázaro Galdiano y el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Y otros espacios internacionales también cuentan con alguna de sus obras como la Galería Uffizi, Museo de Bellas Artes de Budapest, el Worcester Art Museum, Museo de Bellas Artes de Ruan  y el Museo de Historia del Arte de Viena.

Estado de conservación: BUENO
Procedencia: ANTIGUA COLECCIÓN GASC(L. 544) A.P.E. (L. 1131)