Adolph Von Menzel – La guerra de la patata

Referencia: DIS 110
Título de la Obra: La guerra de la patata
Autor: Adolph Von Menzel
Técnica /soporte: Tinta y acuarela sobre papel
Medidas: 35,7 x 29,5 cm
Tipo de papel: Adherido a otro soporte
Filig./datos: Firmado y fechado, junto con leyenda explicativa del dibujo en la parte superior e inferior. Sello en seco no identificado
Época: 1878
Biografia:

Adolph Friedrich Erdmann (posteriormente: von) Menzel (Breslavia, 8 de diciembre de 1815 – Berlín, 9 de febrero de 1905) fue un pintor alemán famoso por sus pinturas a menudo inspiradas en la historia, que es considerado el más importante exponente del realismo pictórico del siglo XIX en Alemania.

Junto con Caspar David Friedrich, está considerado uno de los dos artistas alemanes más destacados del siglo XIX,​ y fue el artista de más éxito en su época en Alemania.​ Su popularidad en su país natal, debida especialmente a obras de propaganda política, fue tal que pocas de sus grandes pinturas abandonaron Alemania, donde fueron rápidamente adquiridas por museos en Berlín.​ La obra gráfica de Menzel y sus dibujos se difundieron más ampliamente; estos, junto con cuadros informales que no estaban realizados inicialmente para ser expuestos, son la causa en gran medida de su reputación póstuma. Aunque viajó para buscar temas para su arte, para visitar exposiciones y encontrarse con otros artistas, Menzel pasó la mayor parte de su vida en Berlín, y se mantuvo, a pesar de numerosas amistades, apartado de otros.​ Menzel escribió en su testamento: “No sólo me he quedado soltero, a lo largo de toda mi vida he renunciado a las relaciones con el otro sexo… En resumen, hay una falta de cualquier clase de unión entre el mundo exterior y yo.”​ Es probable que se sintiera apartado socialmente por razones físicas únicamente, Menzel tenía la cabeza grande y era muy bajo, medía un metro treinta y siete centímetros.

Dicen que el Rey de Prusia Federico II el Grande (1712-1786) a quien alude Von Menzel en ésta obra satírica, ideó una estratagema para conseguir la aceptación de la denostada  y con mala prensa patata a la que, en aquel entonces, se le atribuian el origen de enfermedades sin cuento. Recuérdese que la patata arribó a Europa de la mano de Cristóbal Colón, traída desde el Nuevo Mundo.

El monarca, habiéndose asegurado de la falsedad de tales malas virtudes y, previendo la benevolencia de su pueblo hacia su persona si evitaba las hambrunas frecuentes, optó por plantarla en los huertos de palacio, estableciendo unas ostensibles  y rígidas medidas de seguridad en torno a los cultivos, con lo que consiguió que el misterio de lo plantado fuera una cuestión de intriga pública, al pensar el pueblo que había algo muy valioso en ésos cultivos.

El Rey, después de algún tiempo de mantener el secreto, con mucha habilidad hizo saber que los guardias, por necesidad, debían acudir a una batalla y dejó los cultivos sin vigilancia.

Tal y como  había previsto, los campesinos aprovecharon para robar las patatas y probarlas al igual que hacía el Rey.

Federico II aprovechó para publicar unos edictos en los que se pedía  favorecer su cultivo y su consumo, eliminando los prejuicios existentes, consiguiendo que la patata fuera un elemento importantísimo en la alimentación de su pueblo. Desde entonces, se conoció al monarca como el “Rey de la patata”, tal fué su importancia que, en su tumba, se depositan anualmente patatas en su honor.

En éste dibujo se representa al monarca con el obispo de Ratisbona, al que le dice (sic): ” No beba tanta cerveza de monasterio, Eminencia, pero pruebe (…) mi español esnifando tabaco, y entonces ya no verá la historia (…) tan negra.

Adjuntamos la imagen de otro dibujo de la serie, fechado en el mismo año que el nuestro, por lo que presumimos que dicha serie se compone de unos cuantos dibujos más.

 

 

Estado de conservación: Bueno
Procedencia: Antigua colección alemana, sello en seco desconocido, Colección del Carmen